miércoles, 22 de abril de 2015

Diversidad cultural

Debido al incremento de los flujos migratorios en el mundo, la historia ha ido cambiando, al igual que la sociedad y sus necesidades. Hoy en día, en nuestro país, podemos encontrar diversos grupos de personas con diferentes orígenes culturales, religiones, costumbres y lenguas. Lo que nos lleva a hablar de la existencia de la interculturalidad, un término que hace referencia a la convivencia activa y respetuosa entre culturas diferentes. La presencia de alumnado extranjero y de minorías en los centros educativos hace que los profesionales de la educación tengan que ajustarse a todas las características que poseen sus alumnos, para poder así extraer el máximo partido de cada una de ellas, trabajar con un modelo educativo que propicie el enriquecimiento cultural de los ciudadanos y partir siempre del reconocimiento y respeto a la diversidad; con esto quiero decir que todos los procesos de enseñanza deben de tener en cuenta los principios que definen la Educación Intercultural.

La inmigración es un proceso que se lleva dando a lo largo de la historia, y por lo tanto, una realidad de la sociedad en la que vivimos. Actualmente, en un mismo lugar conviven multitud de personas con diferentes culturas, y la presencia e incorporación a los centros educativos de nuestro país por parte de alumnos de diversos orígenes culturales, con distintas lenguas y costumbres, está a la orden del día. Por este motivo, el profesorado debe plantearse nuevas actitudes y estrategias metodológicas ante su grupo–clase, para poder así evitar posibles situaciones de discriminación o desventajas educativas. Para ello, es necesario trabajar con un tipo de educación que permita la comunicación e intercambio entre las diversas formas culturales; a este tipo de educación se la denomina “Educación Intercultural”.

Como bien dice Aguado (1995): La Educación intercultural es un enfoque educativo basado en el respeto y apreciación de la diversidad cultural. Se dirige a todos y cada uno de los miembros de la sociedad en su conjunto, propone un modelo integrado de actuación que afecta a todas las dimensiones del proceso educativo. Se aspira a lograr una auténtica igualdad de oportunidades/ resultados para todos; así como la superación del racismo en sus diversas manifestaciones y el desarrollo de competencia intercultural en profesores y estudiantes. 

Podríamos decir que la Educación Intercultural es una manera de comprender la educación, que se basa en el respeto, justicia y equidad, atiende a la diversidad y proporciona igualdad de oportunidades y recursos. Por este motivo, este tipo de educación debería trabajarse a diario en el aula, dentro de la tarea ordinaria, nunca aisladamente. 
Es esencial que los maestros conozcan en profundidad el significado de dicho término para que así puedan trabajar reforzando los aspectos positivos encaminados a la formación de una nueva escuela activa, abierta y transformadora. No debe caerse en errores tan comunes como:
-Tratar a las minorías como grupos aislados. 
-Buscar soluciones dirigidas única y exclusivamente a esos grupos minoritarios.
-Seguir programas educativos aislados.
-Evitar conflictos sin aludir directamente a razones de discriminación o prejuicios. 

La presencia de alumnos inmigrantes en las aulas hace que los docentes tengan que tener en cuenta una serie de consideraciones a la hora de trabajar con ellos. En este marco teórico presento algunos de los aspectos generales que según Bailón y Pinos (2011) ha de tener en cuenta un maestro:
Este alumnado viene con diferentes edades y partiendo de diferentes situaciones que debemos tener en cuenta. 


  • Es importante que se elaboren protocolos de acogida y de seguimiento en los centros a partir de algunos ya elaborados. 
  • Lo que aprendan no les debe provocar contradicciones, es importante que haya diferentes oportunidades de comunicación (relaciones alumno/profesora) 
  • La acogida y escolarización así como el aprendizaje de la lengua no son nunca responsabilidad de un solo profesor. 
  • Todo el centro y toda la clase se han de responsabilizar. Esto nos hace hospitalarios, se aprende a convivir en la diversidad, se da riqueza con esas relaciones. 
  • El alumno o la alumna debe saber quién es su tutor o tutora de referencia al que acudir en cualquier momento tras su llegada al centro, un centro con espacios y organización de tiempos desconocidos en principio para ellos. 
  • Debemos mantener las expectativas positivas para que se dé la participación en la vida del aula y la comunicación con el entorno y el centro. 
  • Debiera adaptarse el currículo de cada área a la realidad de cada alumno según su nivel, a veces deseamos ir demasiado deprisa. 
  • Ante las actividades orales se debe crear un clima agradable, de humor y con confianza. 
  • Una buena motivación es que las y los compañeros conozcan su alfabeto y algunas palabras de su idioma o algunos rasgos culturales: saludos, fiestas, exclamaciones, el propio nombre escrito en árabe o bereber, en cirílico... 
Esta educación va más allá y no ha de ser esporádica; si no que debe trabajarse de forma continua aprovechando cualquier actividad. A la hora de llevarla a cabo es interesante contar con el apoyo de las familias, ya que éstas son un gran referente educativo y ocupan un lugar muy importante en la vida de sus hijos. 
Los profesionales en educación deben apoyar y concienciar a los padres de los alumnos extranjeros o de minorías étnicas, para que éstos fomenten y faciliten la adaptación de sus hijos al nuevo ámbito escolar. 

En mi clase hay una niña árabe y casi todos los días en la asamblea aprendemos alguna que otra palabra en árabe por ejemplo sabemos ya muchas partes del cuerpo e incluso los números. Pienso que es una forma muy divertida de integrar bien a la niña y que ella muestre costumbres, palabras e incluso hasta comidas típicas de su país. Los demás compañeros la tratan como a otra compañera más y a veces son ellos mismos los que le insisten en que nos enseñe más palabras en árabe. 
A la hora de su aprendizaje no tiene ningún problema destacable, es bastante aplicada y con la lectura va muy bien, teniendo en cuenta que en su casa habla árabe y en el colegio español y está aprendiendo a leer en español. 


Nosotros como docentes, debemos conseguir que la educación sea una tarea compartida por familiares, docentes y todo el equipo educativo para trabajar en consonancia y crear un ambiente acogedor para esos alumnos que se encuentren en desventaja social. Nuestros alumnos deben conocer, valorar y respetar las otras culturas de la sociedad a la que pertenece, valorando las desemejanzas como un enriquecimiento.Y al fin y al cabo más importante para nosotros es la educación de los niños y niñas y de su futuro. 


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